lunes, 27 de junio de 2011

Las cosas que suceden en una noche tibia...

Porque te fuiste y en tu lugar dejaste un vacío. Porque después de lo que somos y de lo que fuimos ahora de verdad no creo que haya un futuro con nuestro nombre, porque podría llorar, de no ser por mis pilares que me llevan serenatas a media noche y me mandan abrazos virtuales y les encanta mi voz. Porque después de tantos besos, tengo miedo que al probarte me sepas amargo. Dime tu si fue necesario para poder olvidar...
Hoy ya no te tengo entre mis brazos, aunque confío en el poder de hacerte volver a mí una y otra vez..ya no quiero, ya no quiero ser esclava de tus palabras, ni esperar tu risa, ni mendigar tus cumplidos. No eres mío y tampoco eres de nadie, y es verdad que me siento culpable, pero que más da tu cama si la vida es tan efímera, que más da tu cuerpo si lo mides en horas, que mas dan tus besos endosados a otra?
Que fea forma de decirnos adiós, el no decirnos nada. Tu no marcas, yo no insistiré, para ti he desaparecido. Me fui y te dije que me fui. Hoy no, hoy todo ha cambiado, porque creo saber a dónde lleva este dolor y este desengaño. Finges que nada ha pasado, no llamas, tan típico de ti. Ya no me importa que no llames, no quiero escuchar, y si llamas será para que te cuelgue el teléfono porque de mí ya no sabras.
Visualiso un agosto con cielo nublado, pero sin tí, lejos de todo. O tal vez juntos, juntos y solos.
Creo que al final, me convencí de que eres mío, de una forma muy especial. Junio 2012 yo me voy a curar castillos y a buscar sirenas, tu te quedas. Pero regreso para dormir en mi casa, como siempre lo quise y como lo tenía planeado, así que diviertete jugando, y engañando a la primavera a placer. Yo ya me voy que el mundo me queda chico, te veo en alguna noche de octubre, junto al caribe desnudos sobre la luz del mar y el brillo de la arena. Me envolvere sin culpas, ni prejuicios, ni recuerdos ni esperanzas, espero haber aprendido lo suficiente... nos quedan mínimos dos encuentros más...el siguiente es el de postuma primavera, o quizá en tu cumpleaños, jugando a perdernos en la inmencidad del presente. Esos recuerdos futuros también los guardare en un cofre, ah! y olvido el de noviembre... en un pueblo con mar, una noche después de un concierto ;).
Te amo, te perdono, te libero.